Levante UD 1-0 Real Madrid
'Dejà vu' en el Ciutat de València
- El Real Madrid vuelve a las mismas andadas que la pasada temporada y el Levante derrota al otro gigante de La Liga
- Un golazo postrero del Comandante Morales decide un partido muy atractivo
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| Karim Benzema se lamenta en el césped del Ciutat de València (Reuters) |
El Real Madrid sucumbió por segunda vez consecutiva y perdió el liderato justo antes del Clásico. Lo hizo mirándose al espejo y recordando fantasmas del pasado en un segundo tiempo para el olvido. Los blancos no han sido aquella apisonadora que sí fue un equipo capaz de mantenerse invicto durante 21 partidos. Repitieron las mismas sensaciones que la temporada pasada. Las de ese barco a la deriva. Tuvieron un dejà vu contra un Levante que ganó al otro gigante de La Liga, tras hacerlo al Barça en la primera vuelta. Y la buena temporada blanca hasta ahora peligra, en la víspera de una semana tan atractiva como decisiva.
El fútbol nunca será una cuestión de merecimientos. De la misma manera que un alumno se equivoca cuando dice que mereció aprobar el examen simplemente por haber estudiado mucho, un madridista erraría si dijera que su equipo mereció irse al descanso por delante en el marcador. Un asedio constante en el área de Aitor Fernández no fue suficiente ante el irregular acierto madridista de cara a gol. Los de Zidane movían el balón con rapidez y creaban un sinfín de ocasiones, pero la regla es fácil. Si no marcas, no ganas.
Hoy, Benzema tuvo muchos dejà vus. Esos que le rememoraban las sequías de la temporada pasada. No olvidemos que en la 2018/2019, el francés empezó a meter goles una vez su equipo ya no podía aspirar a ganar ningún trofeo. Pues bien, ahora empieza la travesía decisiva de la temporada también con falta de munición. Sus compañeros le sirvieron todo tipo de pasteles, que a él se le cayeron al suelo. Falló muchas, mientras en el banquillo no estaba esa competencia tan necesaria. Luka Jović, un jugador vital para evitar lo de la temporada pasada, miraba el partido desde casa quién sabe por qué.
Pero hubo más decadencia. Mucha más. Si la temporada pasada no estuvo Hazard por motivos obvios, hoy prácticamente tampoco compareció. Otro dejà vu. En su segundo partido tras una larguísima lesión, el belga se puso de acuerdo con Benzema. Y creó entre poco juego y nada. Eso, antes de lesionarse otra vez. No está siendo ese jugador diferencial que pedía a gritos el Madrid. El efecto Hazard son los padres.
Y del otro lado, el equipo del autor Paco López. El matagigantes por excelencia de nuestra Liga sufría en defensa pero asustaba al contraataque. Aitor sostuvo a unos compañeros que se despertaron a tiempo. Porque el segundo tiempo fue un monólogo levantinista. El asedio se revertía, y se parecía al de los Zidane. Porque las ocasiones no llegaban: ahí estaban Ramos y Varane.
Pero la insistencia sí que les apremió. O, mejor dicho, José Luis Morales. El madrileño hizo honor a su apodo de Comandante con un disparo desde el lateral diestro del área de Courtois, que el ex del Atlético no pudo acompañar ni con la mirada. Un disparo de francotirador. Morales culminó lo que Bardhi, Roger y Mayoral no habían podido materializar durante la media hora anterior en un ejemplar ejercicio de juego directo.
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| Morales celebra su golazo anotado en el minuto 79 (Getty) |
Y para dejà vus, los de Marcelo y Vinicius. El lateral no faltó a su cita del horror. Uno ya no espera nada de un Marcelo que aún así logra decepcionar. Estuvo impreciso en ataque y permisivo en defensa. Su titularidad solo se explica por la exigencia de los dos partidos que tendrá el Madrid esta semana, y por lo tanto, por el descanso que requiere Mendy. En cambio, Vinicius, al igual que la temporada pasada, fue lo único rescatable. En 25 minutos, generó más fútbol que cualquier otro compañero de ataque. Muchos desbordes y pasteles, que seguían cayéndose al suelo.
Vinicius no fue suficiente la temporada pasada ni lo fue hoy. Como tampoco lo es la obra que el Real Madrid construyó hasta ahora en una primera mitad de temporada notable. Hace falta más. Los de Zidane obraron un dúplex muy bonito, pero se empieza a tambalear. Claro que en el guión del fútbol entra todo tipo de ficción. Puedes pasar de ganar al Atleti a empatar en casa contra el Celta y perder en el Ciutat de València. Y lo que también puede pasar es que el Madrid vuelva a tropezar con la misma piedra que el año pasado. Entran los nervios en el peor momento posible.


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